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ecanMuchas personas creen que la presión arterial sube con los años, pero la verdad es que es una suposición errónea, basada en prácticas médicas antiguas que han sido reconsideradas a la luz de numerosos estudios de grandes poblaciones.
Se considera presión normal hasta 140 máxima y 90 mínima. Es cierto que alrededor del 20 por ciento de las personas mayores tiene presiones superiores a esas marcas, pero ello no significa que sea un cambio producto del envejecimiento normal: por el contrario, alerta de la presencia de una enfermedad.
La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que puede compensarse, pero no curarse, excepto cuando es secundaria a lesiones vasculares renales o tumores que después de la cirugía puede volver a la normalidad .
Las causas de la hipertensión son muchas: genéticas, es decir hereditarias; por pérdida de elasticidad de los vasos y depósito de placas de ateromatosis; por trastornos endocrinos; por fármacos.
Su sintomatología es variada y muy a menudo INEXISTENTE , siendo imprescindible la medición por lo menos en tres ocasiones diferentes para diagnosticarla como enfermedad.
La generalización del uso de aparatos en forma doméstica ha causado no pocos problemas, ya que defectos en la técnica de toma de presión pueden arrojar resultados inexactos. Algunos errores comunes:
- En los aparatos digitales, no respetar que éste se encuentre a la altura del corazón. Sentarse ante una mesa y apoyar el brazo en ella es la forma más segura para una buena medición.
- Comenzar a inflar el cuff antes de que el aparato esté estabilizado. Cada equipo tiene una señal especial para indicar que está listo.
- No esperar cinco minutos antes de tomar de nuevo la presión.
- En los esfigmomanómetros más tradicionales es corriente que pongan el manguito encima del pliegue del codo, cuando debe estar por lo menos dos centímetros por encima; o que pongan el estetoscopio aprisionado por el manguito, siendo lo correcto sujetarlo por debajo, encima de la arteria.
Cuando hay arritmias cardíacas, la inestabilidad del pulso aumenta la posibilidad de tomar mal la presión si lo hace una persona no experimentada.
Me ha tocado ver personas que han decidido empezar a tomar fármacos basados en estas mediciones. Parece exagerado, pero por desgracia no lo es.
La presión arterial elevada puede causar muchas complicaciones, pero afortunadamente son eventualidades que no afectan a todos los pacientes. Aclaro este concepto, pues no se trata de vivir asustado ni tampoco de desconocer la existencia de la anomalía y sus riesgos. Cualquier otra conducta es irresponsable.

