

Pérdida de memoria, irritabilidad y Alzheimer
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El tercer aspecto que escogimos de las consecuencias del climaterio se relaciona con el funcionamiento del sistema nervioso central.
Como explicábamos anteriormente, el cerebro femenino tiene receptores de estrógeno distribuidos en todo el cerebro. Cuando baja el nivel hormonal y mientras se produce la adaptación cerebral (que a veces no ocurre) se manifiestan fallas de memoria. La más corriente es olvidar el nombre de las personas o los objetos cotidianos. Este es un fenómeno habitual cuando hay cansancio o falta de sueño, pero en la mujer climatérica se hace tan frecuente que preocupa y molesta. También hay baches de concentración, fácilmente identificables con la pregunta clásica "¿qué vine a buscar?".
Otro síntoma frecuente es la aparición de dolor de cabeza o la acentuación de las jaquecas en mujeres que ya la padecían.
Se aprecia también una acelerada pérdida de visión con ojo normal, que se diagnostica como presbicie y que afecta primero la visión cercana, progresando luego a la de distancia. Una autora española comenta graciosamente en un libro sobre mujeres de 50 años que a esa edad se requiere un ayudante para que cargue el arsenal de lentes ópticos necesarios para: leer, ver televisión, trabajar con el computador y manejar, además de los multifocales y las correspondientes versiones con filtros solares.
La irritabilidad y las alteraciones del sueño son también signos de esta etapa de la vida y se les considera una depresión biológica transitoria.
Se han ido acumulando antecedentes médicos que apuntan a que los estrógenos, tanto los producidos por el ovario como los usados por indicación médica, tendrían un efecto protector contra el Altzheimer. Éste es otro de los elementos a tener en cuenta a la hora de decidir la prescripción de terapia hormonal de reemplazo.