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ecan- Tendencia a perder el hilo de la conversación, incorporando datos asociados pero sin volver a lo principal. Esto se hace muy evidente en la consulta, cuando se les pregunta por el comienzo de un síntoma. Un ejemplo: “La rodilla me empezó a doler cuando fui a la casa de mi hija, que vive en Colina y está tan lejos de mi casa que voy sólo cuando me van a buscar. Ella vive con sus hijos, porque se separó, imagínese lo que es criar hijos sola...”. Y la rodilla quedó en el olvido.
- Trastornos del sueño con tendencia a la somnolencia diurna en cualquier circunstancia. En casos muy avanzados hay una inversión del ritmo de sueño, manteniéndose despiertos y activos en la noche.
- Incapacidad de incorporar nuevos conocimientos, no sólo referidos a contenidos intelectuales, sino que a situaciones del diario vivir. Olvidan que una nieta se casó y vive sola, aunque hayan ido al matrimonio.
- Errores de juicio que los llevan a efectuar acciones riesgosas por desconocer sus limitaciones: subirse a pisos para alcanzar algo, lavar cortinas en la tina de baño, abrir la puerta de noche si sienten ruidos y un sinfín de etcéteras que son la angustia de los familiares que no entienden por qué lo hacen.
Como los familiares no se percatan de la caída de las capacidades pasa un largo período de molestias y recriminaciones que no son comprendidas por el adulto mayor deteriorado, aumentando su inquietud y mal rendimiento, y llevando a la exasperación de la familia.
El deterioro intelectual se llama demencia y es progresivo, pudiéndose reconocer etapas de incapacidad creciente que no es del caso detallar. A veces el paso de una etapa a otra se hace por un delirio agudo, que requiere tratamiento médico y que a menudo es gatillado por una infección, anemia, fármacos, deshidratación, anestesias u otras causas reversibles, pero rara vez se logra recuperar el nivel anterior, por lo que los controles preventivos periódicos del adulto mayor son necesarios para tratar de evitar estas contingencias.

