A la página principal

Uno de los diagnósticos más temibles que una persona pueda escuchar es el de cáncer. No importa que sea grande o chico , avanzado o incipiente, que afecte a la piel o al cerebro: en el saber popular (y no tan popular), cáncer se asimila a muerte. Y no es así, por lo menos no en todos los casos, ya que cada vez es mayor el número de cánceres que se curan.

Creo que lo primero es definir qué se entiende por “cáncer” o “neoplasia maligna”. Todas las células de nuestro organismo tienen la posibilidad de reproducirse. Algunas más rápido, otras sólo en etapas tempranas de la vida ( como las neuronas, células del cerebro que se reproducen sólo en la vida embrionaria), pero en general toda célula que se reproduce debe obedecer a un control.

Cuando la célula se enferma y no obedece a ese control se regenera indefinidamente, dando paso a un tumor. Algunas células degeneran tanto que ya no se parecen a la que les dio origen, y estos cánceres indiferenciados habitualmente crecen mucho (son invasores) y tienen tendencia a soltar células que, conservando su capacidad de producir tumores, pasan por el torrente circulatorio a otras partes del cuerpo, dando lugar a tumores secundarios o metástasis. De ahí la importancia del estudio de los tejidos tumorales por biopsia, ya que identificando el tipo de célula que lo está produciendo se puede aventurar un pronóstico y adecuar un tratamiento.

Los avances en tratamientos contra el cáncer son extraordinarios. Fuera de la cirugía oncológica (que en algunos casos logra erradicar el tumor por completo) y la radioterapia selectiva (con equipos que minimizan las quemaduras de áreas sanas), la quimioterapia o uso de drogas que destruyen la célula maligna en distintas fases de su desarrollo ha cambiado el pronóstico de algunos tipos de cánceres (como es el caso de ciertos tipos de leucemia) de enfermedad necesariamente mortal a curable. Lo fundamental es el diagnóstico precoz y en este punto si no se educa a la población el avance se empantana.

Doctora Helia Valencia Espinosa - Medicina Interna y Geriatría - Santiago de Chile - Marzo de 2009
La Concepción 56, dpto. 105, Providencia - 235 50 38 Secretaria Judith Donato

¿Cáncer es igual a muerte?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Avances médicos y prevención

 

Factores de riesgo